El tiempo pasa volando.
Nuestros peques crecen muy rápido y casi no nos damos ni cuenta de ello.
Cuando nos percatamos, sin querer, han crecido, y ya no tienen nada que ver con ese bebé que teníamos entre los brazos al nacer.
Dentro de mis actividades de
madre guay, decidí que quería tener el recuerdo exacto de cómo ha ido creciendo Alonsete.
Entre una foto y otra han pasado 12 meses, y ese mini nene que tuve se había convertido en un hombrecito.
Para guardar junto con otros recuerdos cómo ha crecido el enano, le he ido haciendo una foto cada mes.
Yo elegí un oso de peluche gigante para hacer las fotos, y cada mes le hacía al enano una foto junto al oso en el mismo sitio (menos la última, que fue imposible conseguir que se sentaran juntos, y quietos ☺)
Son fotos caseras y muy sencillas, y probablemente ahora las haría de otra forma, o en otro lugar; pero para mi tienen un valor muy especial.
Os recomiendo que hagáis algo parecido a esto. Cuesta un poco ponerse a hacerlo, pero cuando las veáis todas juntas la satisfacción será máxima, os lo digo yo.
A mi me parece un recuerdo precioso. Ahora venden unos cuadros donde se pueden colocar todas juntas, estoy en ello ☺
Y vosotr@s ¿cómo habéis almacenado estos recuerdos?